"El peronismo es el hecho maldito del país burgues".
John W. Cooke

“El desarrollo técnico crea una variedad especial de tarado. El tarado con técnica. Que viene a ser técnicamente un supertarado"
.
Arturo Jauretche.


30 sept. 2016

Populismo gentista 2.0

Lecturas
Una buena nota de Martín Becerra, publicada en Letra P, sobre la comunicación macrista.
Twitter: @aracalacana
El macrismo descarta la plaza pero sortea la intermediación institucional a través de redes sociales digitales y timbreos analógicos. “La gente” como sujeto político y los políticos gentizados.
El diseño comunicacional de Mauricio Macri combina dosis de propaganda política clásica, difusión en redes sociales digitales donde se segmenta a la audiencia en fragmentos socioculturales y geográficos, selección de relatos intimistas sobre algunos de los dirigentes (sobre todo, de la gobernadora María Eugenia Vidal) y el ícono de un entorno familiar tuneado en laboratorio con la pequeña Antonia como fetiche. Este diseño suele hacer cortocircuito cuando el imprevisto sorprende a sus ejecutores frente a los principales problemas políticos gestados y administrados por el Gobierno
Si a la apuesta por prescindir de las mediaciones institucionales y establecer nexos directos entre gobernante y gobernados se la designa como un rasgo populista, el macrismo entonces pertenece a una evolución 2.0 del populismo. Su uso de redes sociales digitales, que combina con elementos clásicos de la propaganda política, es “gentista” en el sentido de que “la gente” es invocada como fuente de consenso y legitimidad de la acción política.

26 sept. 2016

El cerco mediático, las formas de informarse de los jóvenes y la tarea del militante.

El viernes, vía chat de facebook, nos reíamos de la última chantada de Macri: un viaje en colectivo presentado como tal en las redes, pero que no había sido real. Macri no se subió a un bondi que realizaba un recorrido normal, sino que viajó en helicóptero hasta un descampado, donde había un colectivo parado, con vecinos seleccionados que "harían de" ocasionales compañeros de viaje del Presidente. Algún vecino filmó, pequeños medios y las redes lo difundieron y finalmente saltó a algunos medios nacionales de circulación más restringida.

Charlábamos sobre eso. Sobre la chantada de hacer creer algo que no es y sobre el marketing que domina la política, donde no importa ser sino parecer. Mi interlocutor, un militante, en algún momento dijo: "no importa, si total se enteran 40 que lo leen en las redes sociales y nada mas". Mi respuesta fue la de un militante: mejor que se enteren 40 antes que ninguno. Pero me quedé pensando en el tema.

Ya en enero de este año publiqué un post (acá pueden leerlo) en el que postulaba que romper el cerco informativo se había transformado en una nueva tarea que tendríamos los militantes. Hay que hacer lo que siempre hicimos pero además asumir el rol de lograr que la información que los grandes medios corporativos ocultan llegue a la mayor cantidad posible de los argentinos. Las redes sociales, los pequeños medios comunitarios, las charlas en los locales partidarios o en la cola de la panadería son instrumentos artesanales para acercarnos a cumplir el objetivo de destrozar el cerco.

Mejor sería tener medios nacionales que informaran con cierta equidad, que no mintieran ni deformaran las noticias. Sí, sería mejor y más democrático, pero no existen tales medios. Sólo un puñado de medios menores, algunos periodistas no vendidos a la Corpo y nada mas.  La política se hace con lo que uno tiene, no con lo que le falta. Y no tenemos medios poderosos informando la verdad de las cosas, sino dando una versión tendenciosa que nos toca salir a contrarrestar.

Pero encuentro otro punto que refuerza mi planteo de que es labor del militante distribuir información por todos los medios a su alcance para lograr que la ciudadanía sepa no sólo lo que los grandes medios quieren decirle. Este punto surge de un estudio cualitativo realizado por el Centro de Estudios sobre Medios y Sociedad en Argentina (MESO) que fue reflejado en parte en la nota "El medio ya no es el mensaje", publicada en la Revista Anfibia (se puede leer completa acá).

"La mayoría de los entrevistados -dice la mencionada nota- accede a las noticias por medios digitales, usualmente a través de dispositivos móviles, como una práctica secundaria de su monitoreo de las redes sociales. No entran en contacto con el universo digital para buscar noticias, sino que se encuentran con ellas en los feeds de sus redes, entremezcladas con anécdotas graciosas de amigos, pedidos de ayuda y fotos de viajes, animales y comidas. A veces clickean en los titulares y dedican poco tiempo a leer la información más allá del título y la bajada, para luego volver a Facebook o interrumpir el consumo mediático porque hay que bajar del colectivo y empezar a caminar" (resaltados míos).

El estudio realizado entre menores de 29 años explica que hay una "incidentalización" del consumo de noticias, siendo el celular el instrumento que más se usa para informarse, seguido de la computadora y en tercer lugar el televisor, que se usa más como "ruido de fondo" que como medio de obtener información.

"No van a las redes para leer noticias, sino que se enteran de la actualidad en un encuentro casi fortuito con posts de diarios y agencias, y también de contactos virtuales. María comenta que 'por lo general, entro [a los sitios de noticias] a través de Facebook porque alguien compartió alguna noticia. Y entro y después me quedo fijando los titulares que están en la página y si hay alguno que me llama la atención, entro'" (resaltado mío).

Ratifico entonces que obligados por el cerco informativo que imponen a los representantes de nuestro Proyecto los medios hegemónicos los militantes debimos hacernos cargos de un nuevo rol: el de informar a nuestros conciudadanos. Pero agrego que -aunque tuviéramos espacio en los grandes medios- también tendríamos que utilizar las redes sociales, compartiendo, retuiteando, difundiendo las noticias propias de nuestro espacio porque hay una nueva generación, que no se sienta a leer el diario en papel, ni siquiera escucha la radio AM o mira los noticieros televisivos. Esa nueva generación cada día que pasa es más numerosa y también requiere que -aunque sea artesanalmente- le digamos nuestra verdad y descorramos la vela de lo que los grandes medios ocultan.


19 sept. 2016

Bonadio regresó a 1955 y otras delicias de cómo el PRO mira a los pobres.

El Juez Federal Bonadio desea quemar las cunitas del plan Qunita, en un intento de aggiornamiento de las políticas de venganza de la Revolución Libertadora, que preocupan hasta al Papa Francisco: "esto que está pasando en la Argentina lo veo como una especie de revanchismo hacia los sectores populares y los trabajadores, como fue en 1955".

Meses antes, la Vicepresidenta Gabriela Michetti había dicho que el Kirchnerismo "le había hecho creer a la gente que se podía vivir así eternamente". Frase que remite a la del economista radical Javier Gonzalez Fraga: "Le hiciste creer a un empleado medio que su sueldo medio servía para comprar celulares, plasmas, autos, motos e irse al exterior. Eso era una ilusión. Eso no era normal".

Pero como si estas declaraciones lanzadas a informarle a los pobres que se acabaron los buenos tiempos no fueran suficientes para advertir de los objetivos del gobierno en relación con los sectores poblacionales de menores recursos económicos, una diputada PRO resultó ser la autora de un libro cuyo título es todo un símbolo: "Cómo conseguir una mucama y no perderla en 7 días". La legisladora Mercedes de las Casas dice que escribió "una guía fresca, práctica y amena para lidiar con el personal doméstico". Es revelador que la legisladora haya utilizado el verbo lidiar para graficar su relación con el personal doméstico. La Real Academia Española ofrece cinco acepciones para dicho verbo:

18 sept. 2016

Qué ven los gorilas del clientelismo?



 En un Centro de Estudios me invitaron a dar una charla sobre el clientelismo político. Acordamos fecha y título: “Políticas sociales y clientelismo político”. Un título adecuado para la prensa y las invitaciones, pero cuando comencé a pensar en el contenido se me ocurrió uno algo más provocador: “¿Qué ven los gorilas del clientelismo?”.

Con el título formal en las invitaciones y el otro en mi cabeza nos sentamos a hablar con un grupo de unas 50 personas, casi todos peronistas, profesionales del trabajo social o ambas cosas. Amuchados en la sala del Centro de Estudios La Madrid Siglo XXI charlamos casi dos horas sobre la política social, el clientelismo, las prácticas del peronismo, los 12 años K y la derrota de 2015. Cuando dos o más peronistas se juntan, hablen de lo que hablen, terminan buscando razones, repartiendo culpas o haciendo catarsis sobre la derrota, porque no hay nada menos peronista que perder.

Si uno lee los diarios o escucha a la clase media bienpensante, el clientelismo es un simple intercambio entre un político, que otorga bienes o servicios, a un pobre, que le devuelve la gauchada con su voto. Demasiado simple para ser cierto, pero ideal para que se transmita con la velocidad del prejuicio.

9 sept. 2016

Siempre se puede pedir palos.

El país|Domingo, 4 de julio de 2004
OPINION
EL ASESINATO DE UN PIQUETERO Y LA OFENSIVA DE LA DERECHA

Siempre se puede pedir palos

Un discurso incoherente pero pertinaz buscó convertir a las víctimas en victimarios. Y, de paso, atacar a los movimientos de desocupados. Su historia, su necesidad, su lógica y sus dirigentes. Una mirada sobre la política social y económica. Y algo sobre conjuras y crimen político.

Por Mario Wainfeld
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“El clientelismo aparece como un término (peyorativo) para calificar un determinado conjunto de intercambios: aquellos que protagonizan los políticos con muchos ciudadanos de los sectores subordinados de la sociedad. El clientelismo remite a los pequeños ‘favores’ que los políticos le hacen a mucha gente. Quedan fuera del concepto los grandes favores que les hace a pocos, pero poderosos, agentes sociales.(...) Desde este punto de vista el clientelismo es un término potencialmente engañoso, ya que potencialmente puede ocultar la subordinación de la política a intereses particulares poderosos.” Emilio Tenti Fanfani (prólogo a Votos, chapas y fideos, de Pablo Torres, editorial de La Campana).
La post modernidad, dicen, acarrea el fin de los grandes relatos. En este querible confín del Sur a veces parecen caducar aún los pequeños. Descifrar los mensajes mediáticos y políticos acerca de “la cuestión piquetera” es una tarea insalubre, condenada de antemano al fracaso. La claridad de los alineamientos dominantes –conservadores siempre, violentos a menudo, racistas de vez en cuando– no tiene paralelo en la coherencia argumental. Se utiliza, desde tribunas bien variadas, la expresión “violencia piquetera” soslayando un hecho que en otras latitudes o coyunturas no sería banal: ha sido asesinado un dirigente piquetero. No fue el primero y no hay noticias de que los piqueteros hayan asesinado a nadie.

Plan B o Plan BA

El país|Domingo, 13 de septiembre de 2015

Plan B o Plan BA

La estrategia preventiva opositora: deslegitimar un posible resultado adverso. Su uso en provincias opositoras o munidas de las “mágicas” herramientas para votar. Los límites tangibles para el fraude, comentados hasta por críticos del sistema. La necesidad de mejorar la votación y el escrutinio en octubre. Y variaciones sobre el legado del 11-S, la “crisis humanitaria”, la ONU, Evo y Lula.

Por Mario Wainfeld
“Fraude, en términos técnicos, es llegar a torcer el resultado de la elección. Eso no es posible a nivel nacional. Ni siquiera ocurrió en la elección de 2007, que fue la más difícil.”
Santiago Corcuera, Camarista nacional electoral. Reportaje publicado en el diario La Nación el domingo 5 de septiembre
“Como algunas provincias no aceptan limitar las reelecciones, debemos perseguir las consecuencias, como el clientelismo.”
Corcuera, op. cit.


“El clientelismo aparece como un término (peyorativo) para calificar un determinado conjunto de intercambios: aquellos que protagonizan los políticos con muchos ciudadanos de los sectores subordinados de la sociedad. El clientelismo remite a los pequeños ‘favores’ que los políticos le hacen a mucha gente. Quedan fuera del concepto los grandes favores que les hace a pocos, pero poderosos, agentes sociales. (...) Desde este punto de vista el clientelismo es un término potencialmente engañoso, ya que potencialmente puede ocultar la subordinación de la política a intereses particulares poderosos.”
Emilio Tenti Fanfani (prólogo al libro Votos, chapas y fideos, de Pablo Torres).


Dos votos contra muchos.

El país|Domingo, 20 de septiembre de 2015
OPINION

Dos votos contra muchos

Secuelas imaginables de la arbitraria anulación de las elecciones en Tucumán. Riesgos en ciernes. Un invento judicial: el contexto de fraude. El clientelismo, lugares comunes. El voto sustraído. Un repaso a la historia y avances de estos años frente a luces amarillas que titilan mucho.

Por Mario Wainfeld
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“Quienes ocupan las posiciones más altas en el gobierno (democrático) no deben sufrir la terminación de su mandato antes de los plazos legalmente establecidos. Un segundo atributo es que las autoridades electas no deben estar sujetas a restricciones severas o vetos ni ser excluidas de ciertos ámbitos de decisión política por actores no electos”.
“Contrapunto”, Guillermo O’Donnell
“Jueces anulan elecciones. Jueces que siempre maltratan a mujeres y pobres. Jueces que no pagan impuestos. Jueces que no son ‘la Justicia’”.
“Muchos jueces toman primero la decisión política y después buscan la mejor estrategia para dar un maquillaje argumentativo a esa decisión”.

En @lucasarrimada, tuit del ju rista Lucas Arrimada.
“No concurra a ninguna fiesta a que lo inviten los patrones el día 23. Quédese en casa y el 24 bien temprano tome las medidas para llegar a la mesa en la que ha de votar. Si el patrón de la estancia –como han prometido algunos– cierra la tranquera con candado ¡rompa el candado o la tranquera o corte el alambrado y pase para cumplir con la Patria! Si el patrón lo lleva a votar acepte y luego haga su voluntad en el cuarto oscuro.”
Discurso de campaña en 1946, Juan Domingo Perón.
El ejercicio tiene su gracia aunque no sea plenamente asombroso. Ponga “buscar” en el archivo del texto de la arbitraria sentencia de la Cámara en lo Contencioso Administrativo de Tucumán. Agregue la palabra “fraude”. La búsqueda comprobará que aparece decenas de veces pero sólo en la reseña de los argumentos de las partes actora y demandada. En el tramo resolutivo del fallo, aquel en el que Sus Señorías expresan su propia voz, no se alude a “fraude”. Ni una vez.
El silencio es coherente porque –como confesó uno de los camaristas y desarrolló el candidato radical del Acuerdo para el Bicentenario, el diputado José Cano– los magistrados no estudian si hubo votos malversados, falsificados, pagados o actas adulteradas. Mucho menos cuál fue el impacto de anomalías o delitos en el resultado final.
Su argumento es previo, holístico, dogmático: el contexto político-social de Tucumán desnaturaliza al sufragio, lo contamina mortalmente. Tal es el fundamento central de la decisión más grave que ha tomado tribunal alguno contra el sistema democrático desde 1983.

7 sept. 2016

Politicas Sociales y Clientelismo Político.

EDICIÓN IMPRESA // LA ZONA
9 de septiembre de 2016 - Gral. La Madrid
Charla en el Centro Político "La Madrid Siglo XXI"
La jornada se referirá a políticas sociales y clientelismo. Estará a cargo del trabajador social e investigador lapridense Pablo Torres.

Escuchá la charla completa acá


4 sept. 2016

Brasil, la razón y la historia

EL MUNDO › OPINION

Brasil, la razón y la historia

 Por José Natanson *

Publicado originalmente acá http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/4-308520-2016-09-04.html
El carácter espurio del impeachment contra Dilma Rousseff –espurio porque el hecho de que cumpliera ritualmente los pasos constitucionales no logró ocultar el dato básico, que es la ausencia de delito– no debería impedirnos analizar los errores que lo hicieron posible, no para patear en el piso al héroe caído sino para intentar sacar algo en limpio de un proceso que merece atención.
Y en este sentido lo primero que cabe señalar es el cambio de contexto. Como se sabe, a partir de 2002-2003 América latina experimentó una década de alto crecimiento económico que en algunos países alcanzó tasas chinas (aunque habría que revisar la comparación: China ya no crece a tasas chinas). Brasil, aunque se expandió a un ritmo más lento que el promedio regional, creció de manera sostenida e incluyente hasta que, en algún momento entre 2011 y 2012, se detuvo. La respuesta de Dilma a este viraje en la dirección del viento fue la peor entre todas las posibles: desdiciéndose de sus promesas electorales, impuso un ajuste ortodoxo no muy diferente al que proponía la oposición de derecha durante la campaña, le encomendó la tarea al banquero ultraliberal Joaquim Levy y después le retaceó el apoyo, a punto tal que al final se negaba a fotografiarse con él.

31 ago. 2016

Políticas sociales y macrismo.















El Gobierno de Mauricio Macri se inició con una serie de medidas que beneficiaron a los sectores más enriquecidos: fuerte devaluación del peso, baja de retenciones a los cereales, eliminación de retenciones a la minería, eliminación del llamado “cerrojo”, eliminación de los subsidios a los servicios públicos y aumento de tarifas, por sólo nombrar algunas medidas que significaron un fenomenal traslado de riqueza hacia los sectores económicamente más empoderados.
Encuestas, acaso poco creíbles pero coincidentes en sus resultados, empiezan a marcar un aumento de la preocupación ciudadana en temáticas tales como la inflación y la desocupación, al tiempo que señalan una incipiente caída en la imagen positiva del Presidente y su Gobierno. También comenzó a verificarse una sensación en parte de la población de que “Macri gobierna para los ricos”.