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"No es el color de la piel...

...es el sistema económico".

Este posteo tendría que tener sólo es breve y sintética frase: "no es el color de piel, es el sistema económico".

Pero voy a explicarme un poquito. Vi un programa de Reggie Yates, un director de cine inglés, sobre un barrio pobre de Sudáfrica. Después de un par de décadas de finalizado el sistema de apartheid, el 45 % de la población negra sigue siendo pobre.
Pero...Reggie Yates, the outsider man, fue de visita a Sudáfrica para conocer los barrios pobres, de blancos.

En Netflix  pueden ver el programa subtitulado acá.

Es algo chocante ver algunos centenares de afrikaneers, descendientes de holandeses, tan rubios como el estereotipo del holandés, en la pobreza extrema.

El barrio no es muy distinto que una villa miseria de cualquier país de Latinoamérica. Pero choca a nuestro estereotipo ver cabezas de niños bien rubias en tal situación de pobreza.

Yates los reportea y varios de ellos dicen estar pagando por lo que hicieron a los negros sus padres o abuelos. Se ven rubios, borrachos, en un barrio muy pobre, junto a otros también rubios trabajadores.

Mientras la clase media negra, opina de ellos, algo parecido a lo que la clase media blanca opina de nuestros cabecitas negras en Argentina.

También, Yates reportea a algunos de esos blancos pobres que se culpan de la situación en que viven. Como si el éxito o fracaso dependiera sólo de causas individuales o familiares, como si la economía de un país y del mundo en que está inserto, no incidiera fuertemente en el nivel de vida de una persona y su familia.

Como en un espejo. Lo que los blancos de clase media dicen de los negros en USA o Inglaterra, o lo que las clases medias bienpensantes de Latinoamérica dicen de los descendientes de pueblos originarios... en Sudáfrica un sector de la clase media negra lo dice de los blancos afrikaneers.

Como en un espejo, se observa los mismos prejuicios de la clase media hacia los desocupados.

Por eso este posteo tendría que haber sido de una sola frase, que esquivando los estereotipos y los prejuicios de clase, dejara claro que no se trata (ni allí, ni en USA, ni en Europa, ni en Argentina) del color de la piel, sino del sistema económico en que allí, acá, y en el resto del mundo vivimos.

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