Acerca del reportaje a Juan Carlos Torre: el macrismo no potencia políticas sociales

El Diario La Nación, en su sección "Ideas" del 3 de diciembre, publica una interesante entrevista al politólogo Juan Carlos Torre. Recomiendo fervientemente su lectura (la encuentran acá). Sin los pergaminos como para debatir acerca de los dichos del profesor Torre, sin embargo me atreveré a disentir con sus afirmaciones respecto de las políticas sociales del Gobierno de Macri, que Torre utiliza como uno de los puntos en que basa su afirmación de que el macrismo no es un típico gobierno de centroderecha. Creo que le asiste la razón en ese tópico, pero no en lo referido a las política sociales de este Gobierno.

Dice Juan Carlos Torre: "me resulta difícil llamarla de centroderecha cuando mantiene y potencia las políticas sociales del gobierno anterior. Se pueden decir muchas cosas del Gobierno, pero si uno va al Ministerio de Desarrollo Social no va a encontrar ahí que cerraron las oficinas". 

Disiento con Torre en varios puntos de su afirmación respecto de la continuidad y potencia que Cambiemos está dando a las políticas sociales que surgieron con el kirchnerismo.

En principio Cambiemos mantiene algunas de las políticas sociales que generó el Gobierno anterior a partir del Ministerio de Desarrollo Social de Alicia Kirchner, pero ha desarmado otras que se generaban desde otros espacios ministeriales y tenían mayor impacto social y económico en la Nación.

Me refiero concretamente al Programa de Crédito Argentino (PROCREAR) que permitió la construcción de viviendas para sectores de clase media y media baja a lo ancho y largo de todo el País. Esa -una de las más importantes políticas sociales que desarrollo el Gobierno de CFK junto a la Asignación Universal por Hijo- fue desmantelada. Suplantada por un sistema de créditos al que ya no pueden acceder las clases medias trabajadoras. 

La otra política insignia del kirchnerismo que Cambiemos está deteriorando paulatinamente es la Asignación Universal por Hijo (AUH). Por supuesto que no la anuló de un plumazo, sino que mantiene un procedimiento que consiste en corroerle poder de compra, cambiando -junto con las jubilaciones y pensiones- el sistema de ajuste de su monto, con lo cual la deteriora y -en los hechos- va dejando que pierda su importancia central.

Es decir, afirmo que las dos políticas más importantes del kirchnerismo hacia lo social: una de ellas desapareció sin más trámite, el PROCREAR; y la otra, la AUH, va en camino de perder su impacto social por muerte lenta. Ninguna de las dos fue potenciada como afirma el profesor Torre.

Tampoco fueron potenciados el programa de becas para jóvenes de 18 a 24 años para su continuidad educativa, llamado Progresar, ni el programa de entrega de netbooks a alumnos de escuelas secundarias Conectar-Igualdad. Ambos continuaron pero con la tónica de ir deteriorando sus servicios en forma paulatina, tal vez para evitar reacciones de determinados sectores sociales.

Pero reduzcamos nuestra mirada a las políticas sociales de asistencia administradas desde el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación. 

Hemos dicho en otras ocasiones que el Ministerio de Desarrollo Social a cargo de Carolina Stanley convive con una situación social y económica distinta a la que recibió pero -pese a eso- no ha desarrollado programas sociales para atender al nuevo contexto social.

¿Cuáles son los programas que Stanley potenció? Los que recibieron más críticas respecto de su discrecionalidad y la posibilidad de utilizarse con fines clientelares. Específicamente el programa Programa de Inclusión Social con Trabajo Argentina Trabaja (PRIST-Argentina Trabaja, en adelante)

Leemos en Página 12 del 23 de septiembre al periodista Fernando Krakowiak que mientras el programa "Ellan hacen" frenó la cantidad de nuevos beneficiarios el "Argentina Trabaja" creció notablemente: "Con el cambio de gobierno, la cantidad de altas en los programas sociales que administra Desarrollo Social creció, pero “Ellas Hacen” comenzó a perder peso. De las 39.164 altas del año pasado, el programa “Argentina Trabaja” sumó 26.826 (68,5 por ciento del total), “Desde el Barrio”, incorporado a Nación, 11.960 (30,5) y “Ellas Hacen” apenas 378 beneficiarios (1 por ciento). Entre enero y agosto de este año, se sumaron otros 44.882 beneficiarios. “Argentina Trabaja” concentró 39.388 (87,8 por ciento), “Desde el Barrio” 4105 (9,1) y “Ellas Hacen” solo 1389 personas (3,1 por ciento)".

"Ellas hacen" era un programa dirigido a mujeres en estado de vulnerabilidad como madres con hijos menores de 18 años, quienes cobran las AUH o víctimas de violencia familiar, que formaban cooperativas en sus barrios, con la exigencia de la terminalidad educativa. Un programa de promoción social que va siendo discontinuado lentamente por el macrismo.

En síntesis, el único programa potenciado por el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación es el PRIST-Argentina Trabaja, sobre el que existen muchas y valederas críticas.

El jesuita Rodrigo Zarazaga, una de las voces más autorizadas en materia de políticas sociales del momento, realizó un estudio sobre este programa y sobre la AUH. Mientras que de ésta Zarazaga concluyó que no existen denuncias sobre su uso discrecional o clientelar, sobre el PRIST-Argentina Trabaja opinó lo contrario.

Dice Zarazaga en su estudio "Política y necesidad en programas de transferencias condicionadas": "los puestos en las cooperativas de este programa son un recurso fundamental para los intendentes, ya que con ellos arman y mantienen sus redes de punteros; les sirven para pagarles a un gran número de punteros y a sus seguidores para que controlen políticamente el territorio". En las conclusiones agrega sobre el PRIST-Argentina Trabaja: "el PRIST continua presentando todos los rasgos de arbitrariedad que caracterizan en la Argentina a los programas sociales que imponen contraprestaciones laborales".

En síntesis, el gobierno macrista no potenció las políticas sociales que recibió del gobierno anterior. Algunas de ellas, como el PROCREAR fueron directamente desestimadas, otras -la mayoría- son condenadas a una muerte lenta a partir de deteriorar la calidad del servicio o el poder de compra de la asignación económica, como la AUH, el Progresar o el Conectar Igualdad.

El único programa que potenció es justamente aquel que recibió más críticas por las facilidades que brinda para un manejo discrecional y político por parte de los Intendentes, es decir el PRIST-Argentina Trabaja, que aumentó en número de beneficiarios y en monto de sus asignaciones económicas.

Esto hace que en materia de políticas sociales, contrariamente a lo afirmado por el profesor Torre, el macrismo sí sea un gobierno de centro derecha, o directamente de derecha. Sólo que ha tenido la habilidad política de no cortar los programas sociales más progresistas de un plumazo para evitar críticas. Podríamos decir que es un gobierno que utiliza políticas propias del conservadurismo popular y que maneja el "desarme" de las políticas sociales de manera más inteligente para evitar la reacción de los afectados.

No es que no sea de derecha, es que se trata de una derecha más inteligente que la de antaño. 

 
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