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¿Bajó la pobreza? ¿O la medimos distinto para que dé una baja?

Página/12 publicó hoy esta nota de opinión (que les copio completa abajo) del Padre Francisco Olveira, que desarrolla tareas pastorales en la Isla Maciel. El sacerdote compara sus percepciones con el reciente anuncio del Presidente Macri respecto de una baja de la pobreza.

Otros actores han cuestionado la baja expresando que se dio a raíz de una modificación de los índices de medición que utilizó el INDEC. ¿Cuál fue la trampa? Modificar las proporciones de adultos en la medición, es decir, la medición incluye en su muestra más adultos que los que existen en el universo (la población argentina), con lo cuál los índices de pobreza e indigencia tienden a caer. Así lo expresó el CEPA: "tal modificación en las proyecciones poblacionales genera en la práctica que la población proyectada a la cual se refiere la encuesta es sensiblemente diferente".

En otras palabras, si la muestra no es representativa del universo, las conclusiones que se extraigan de la medición no son válidas.

En su artículo "Las inconsistencias en las mediciones de pobreza" (pueden leer el estudio completo aquí) expresa:
"De la misma manera que el gobierno realizó con la tasa de desocupación, la publicación del INDEC omite deliberadamente la evolución de la pobreza desde el inicio del gobierno de Cambiemos. En efecto, la evolución de los precios de los alimentos en los meses de diciembre y enero (por las medidas económicas del gobierno nacional) y sumado a ello, el tarifazo posterior han golpeado severamente el ingreso de bolsillo de las mayorías argentinas se tradujeron en un consecuente y previsible aumento de la indigencia y la pobreza medidas por ingresos. A título ilustrativo, la medición de la incidencia de la pobreza para CEPA arroja 19.8% en noviembre 2015 y 24.4% en diciembre 2015 para el Gran Buenos Aires, coincidente con los valores de la UCA con la EAHU (23,7% a fin de diciembre). Con las mismas canastas y metodología CEPA encuentra una incidencia de la pobreza en abril de 2016 de 33.2% para el Gran Buenos Aires; vale decir un salto de más de 12 puntos porcentuales en menos de 6 meses de iniciado el gobierno de Cambiemos (ver informe de CEPA, Pobreza en el Gran Buenos Aires, abril 2016)". 
Es decir, desde la percepción y la intuición de un sacerdote que trajina los barrios pobres o desde un Centro de Estudios que analiza las frías estadísticas se concluye que el anuncio de la baja de la pobreza es otra de las puestas en escena a las que nos tiene acostumbrado el Gobierno de Macri, necesitado de recuperarse de la caída en las encuestas (a las que son adictos) de los últimos meses.

La nota de Francisco Olveira es la siguiente:
Opinión
Disculpe el Señor
Imagen: Pablo Piovano
En la primaria me enseñaron que dos más dos son cuatro, por tanto me gustaría que alguien del Indec me explicara cómo puede haber menos pobres con una inflación del 5,2 por ciento en la canasta básica solo en los meses de enero y febrero y proyecciones del 2,5 por ciento para marzo y aún mayor para abril; una baja en lo que reciben lxs padres beneficiarios de la Asignación Universal por Hijos gracias a la última reforma-saqueo-previsional y un ajuste en los sueldos de, quienes tienen la suerte de tener un empleo formal, con un aumento estimado del 15 por ciento frente a un 20/25 por ciento de inflación anual. No creo en esos datos del Indec, con “buena fe” puedo llegar a pensar que al ser de 2017 ya están más que desactualizados.
Los curas en los barrios, como los que militan los territorios, tenemos otro termómetro y puedo asegurar que la situación es más que angustiante. No se llega a fin de mes, para decirlo crudamente: no hay para comer todo el mes y por tanto no hay para transporte (que va a volver a subir), para comprar la garrafa (que está a 250 pesos y ayer anunciaron un aumento del 40 por ciento), para comprar un remedio. Mucho menos para vacunar al perrito de la casa o hacer un revoque.
¿Quién en nuestros barrios tiene 17.500 pesos de sueldo?, que es lo mínimo que ha de entrar en una casa, según el Indec, para no caer en la pobreza una familia “tipo” (pareja y dos hijos). ¿Cuántas familias hay en mi barrio que no llegan a los 7000 pesos que, según el Indec, es lo necesario para no ser indigentes? Muchas, demasiadas. No lo digo yo, lo dice el Observatorio de la pobreza de la UCA –antiguamente aplaudido por el gobierno de Cambiemos–,  la inflación borró todos los datos positivos de 2017 y este año aumentará la pobreza, la desigualdad, la informalidad laboral y el cuentapropismo (adonde van los que se cayeron del sistema). 
O la UCA miente o miente el Gobierno. Los dos no pueden decir la verdad. Pilatos le preguntó a Jesús antes de lavarse las manos y  condenarlo a muerte: ¿”Qué es la Verdad”? Para mí la verdad es lo que sufro cada día: más gente que viene a pedirme trabajo como última salida y tabla de salvación, más gente que te pide llenar la garrafa, un plato en el comedor, un cuaderno para el cole del hijo, un remedio para el abuelo, una carga de la SUBE. Y es que estamos con este gobierno lamentablemente cayendo muy BAJO.
* Cura en Opción por los Pobres. Isla Maciel.
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