Romper el cerco informativo. Nueva tarea para los militantes: informar (a todos)




Una de las manifestaciones más claras del primer mes de gestión de Mauricio Macri ha sido la constatación de que gozará de un cerco mediático que lo cuidará de que gran parte de la población no se entere de informaciones negativas respecto de sus acciones de gobierno. El cerco se ha fortalecido además con la desaparición de programas encabezados por periodistas opositores (por ejemplo 678) o el silenciamiento de voces no oficialistas (como Víctor Hugo Morales).
Esta situación de cerco mediático más el silenciamiento de las voces opositoras crea la necesidad de que el ciudadano acceda a informaciones por afuera de ese cerco fortalecido. Los militantes tendremos entonces un nuevo rol, que se suma a los de siempre: hacer llegar la información verídica sobre lo que está ocurriendo a toda la población.
Ojo, no digo hacer llegar a información a otros militantes. Digo a toda la población lo cual incluye a votantes de Scioli, pero también a votantes macristas.
Ahora los militantes tenemos una nueva tarea: informarnos y difundir esa información entre aquellos que no tienen el tiempo, el deseo, las posibilidades de buscar fuentes de información verídicas sobre lo que está ocurriendo hoy en nuestro país.  Tenemos que llegar con datos fehacientes al laburante que llega a su casa, se sienta frente a la tele, y mira lo que los medios dominantes le ofrecen.
Tenemos que hacerlo en nuestra charla cotidiana, en nuestra vida real, pero también en las redes sociales.
Y aquí deseo manifestar algunas opiniones:
·         Hay que brindar información, datos. Evitar las sobrecalificaciones, las adjetivaciones, los comentarios provenientes del enojo.
·         El objetivo es llegarle a todos los ciudadanos. Observo que en las redes sociales los comentarios de los compañeros están cargados de valoraciones. Por ejemplo, ningún votante macrista leerá una nota que comienza con el hastag “Fuera Macri”. Ese comentario va dirigido a otro que ya piensa eso, no informa a nadie por fuera del mundo de la militancia. Ahora necesitamos informar, así que tratemos de evitar mensajes que desde la primer letra espantan a los no militantes.
·         La otra cuestión es que los datos deben ser mínimamente chequeados. No podemos reproducir como cierta la información que viene en un twitter de un desconocido, al menos verifiquemos que la emitió un sitio web o un portal digno de crédito.
·          Todavía hay diarios, sitios web, programas de radio, blogs que tienen una mirada compartida con el proyecto nacional y popular, difundámoslos. Hagamos que quien tenga un mínimo deseo de informarse por fuera de los medios corporativos, sepa dónde hacerlo.
·         Evitemos el sesgo depresivo. Algunos compañeros me han dicho que dejan de seguir sitios de facebook militantes porque se deprimen al leerlos. Demos la info, pero no la carguemos de connotaciones depresivas, en el sentido de que todo está mal.
·         Confiemos en el ciudadano, aunque no sea un militante. Demos los elementos, pero dejemos que empiecen por ellos mismos a formarse una opinión sobre lo que ocurre. Que no parezca que nos oponemos porque sangramos por la herida o por la oposición misma. Empecemos a brindar elementos para que el ciudadano no militante pueda compartir nuestra mirada, o criticarla, pero al menos la conozca.
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