Boleta de papel, boleta electrónica y clientelismo político.

Nota 1: aquí sólo planteo el tema.

Me tomé el trabajito de recorrer, vía google, algunos viejos artículos de periódicos de diferentes lugares (Mendoza, CABA, Tucumán) donde diferentes medios de comunicación y dirigentes políticos (casualidad o no: ninguno peronista) establecían cierta vinculación entre la utilización de la Boleta Electrónica, la boleta en papel y el clientelismo político.
La simplificación establece una especie de relación directa entre la boleta de papel y el clientelismo, así como expresa que la Boleta Electrónica contribuiría a evitarlo.

No se establecen mayores explicaciones de cómo es que funciona la relación opuesta Boleta Electrónica vs. Clientelismo. Parece que va de suyo. Que el hecho de que el votante no pueda llevarla en su bolsillo es garantía suficiente de no clientelismo.

Respecto del vínculo boleta de papel y clientelismo se hace referencia a una única situación: el voto cadena.

Debo decir que el voto cadena no tiene relación con el clientelismo político, sí la tiene con el fraude electoral. Pero no existe relación alguna entre clientelismo y fraude electoral. Existen centenares de casos de clientelismo político y redes clientelares que funcionan dentro de la legalidad sin apelar al fraude electoral ni violar el código electoral en ningún sentido. 

El clientelismo "es una institución particularista, muy frecuente en países no desarrollados, basada en el establecimiento de relaciones de dominación (presentadas como de intercambio) que incluyen el intercambio de favores, bienes y/o servicios y una serie de factores subjetivos. El fenómeno clientelar se juega en un campo dinámico e históricamente delimitado, y sus actores portan un hábitus clientelar. Los intereses de los actores por el campo nacen de objetivos propios y bien diferenciados aunque paralelamente existen intereses genéricos (comunes a todos). Las relaciones clientelares son duraderas, complejas, basadas en entendimientos informales, ancladas e iniciadas a partir de la inserción de algunos de ellos en el aparato público del Estado. El clientelismo se opone a la noción de ciudadanía, por lo que su extensión provoca un deterioro de la calidad de la democracia" (extraído de "De políticos, punteros y clientes" libro que publiqué en 2007, Espacio Editorial).

Como se ve, el clientelismo no es un episodio aislado es una relación que se construye a lo largo del tiempo. El mero dar algo a cambio de un voto no es clientelismo: es venta de voto. Lo cual no forma parte de una relación clientelar que es algo más complejo, como la lectura del concepto lo deja entrever aún para el lector lego.

Ahora, vuelvo a la boleta electrónica: la forma de votar, sea en papel o electrónica, no incide para nada en la existencia o no de relaciones clientelares. El establecimiento de una computadora como forma de emitir el voto puede ser muy útil (o no) para muchas cuestiones que analizarán los expertos en sistemas electorales. Lo que yo puedo decir es que es perfectamente inocua para acabar o disminuir el clientelismo político.

Anexo:
Aquí el diputado nacional Hugo Marcucci, del radicalismo santafesino les da una colección de estereotipos: la lista sábana permite el voto cadena que da origen al clientelismo político. Burrada total. Leelo acá.
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