Anotación 3. BISNIETOS, hijos de los nietos recuperados. Cuaderno de Investigación.



Dejar de crecer.

Mientras leo para armar el borrador del proyecto de investigación hay cosas que me sorprenden. Repito el verbo aunque no quede bien en la escritura porque realmente me toman por sorpresa, en sentido literal.
A Paula la detecta su abuela, comienza a verla, como al pasar, en la calle. Vigilan que su apropiador no se la lleve si presiente que lo han ubicado. La abuela pasa todas las mañanas, con la bolsa de la verdulería. Simula hacer las compras y vivir por allí cerca, aunque vive en el otro extremo del conurbano.
Un día la vi descendiendo de un micro escolar con una muñequita en brazos y un guardapolvos rosa. Tuve un ‘shock’. La nena es muy parecida a su mama y es como ver de nuevo a Mónica chiquita, parada ahí en la vereda. Al mismo tiempo quedé desorientada. Paula ya tenía siete años. ¿Qué hacía todavía en el jardín de infantes?”.
Los apropiadores la habían anotado dos años después del nacimiento, por eso vivía como si tuviera dos años menos, pero también su cuerpo –si bien era más grande que el de las nenas de 5 años- se había adaptado a la edad que decía que tenía su documento. No parecía una niña de siete años. Cuando Paula fue restituida, su cuerpo volvió a crecer.
Investigadores médicos detectaron lo mismo analizando las curvas de crecimiento de los nietos recuperados y comparándolas con las del resto de los niños: la curva buscaba altura luego de que el nieto había conocido su verdadera identidad.

Las anotaciones anteriores están también bajo la etiqueta Bisnietos hijos de nietos recuperados. Cuaderno de Investigacion
Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Las cajas navideñas de María Eugenia Vidal o el retorno a las zapatillas de Ruckauf

El voto de los ignorantes

Cartoneros bien calzados.