TIPS SOCIO-POLÍTICOS SOBRE EL RECITAL DEL INDIO

Antes de ir al recital imaginé escribir una crónica de color sobre lo vivido, la realidad me obliga a dejar "el color" de lado. Estuve en el recital, era la segunda vez que iba a un recital del Indio, estuve en otro en Tandil hace varios años atrás,
con mucha menos gente, es decir un recital cuantitativamente distinto aunque con puntos de contacto cualitativo.
Viví cinco años en Olavarría, con lo cual también conozco algo de la idiosincrasia local, que pese a ser una ciudad obrera (tal vez en otros tiempos) no se aleja demasiado del conservadurismo pampeano.
Lo que escribo a continuación lo digo desde ahí. No todos los puntos siguientes son de mi autoría intelectual, algunos los tomé no se de quién, de la charla cotidiana, pero los comparto:

  • Hubo problemas de organización interna: si organizás un recital donde pensás que 150.000 pagarán entradas pero otro tanto entrará sin pagarla, tenés que pensar en un lugar adecuado para los 300.000 y preparar la seguridad, la atención médica y toda la infraestructura para esa cantidad. La organización tiene culpa ahí, y si la cabeza de la organización es el Indio (no lo sé) también tendría culpas el mismo Solari.
  • El escenario tal vez debería haber estado hacia el otro lado: la entrada y salida fue por la calle Rivadavia, lo que obligó a la multitud a caminar varias cuadras de más y tener que entrar por una calle angosta, en medio del Barrio Los Robles. La salida fue aún peor, porque se inhabilitó lo que había sido la calle del ingreso y se obligó a salir hacia la Avenida Avellaneda que estaba colapsada. No soy experto en seguridad, pero con sentido común me había imaginado que el ingreso sería en la otra punta del predio: que da a dos avenidas la Pringles y la misma Avellaneda, lo que hacía que la salida contara con dos avenidas, en vez de una como se utilizó.
  • "Me dicen que es mejor seguir": en uno de los repetidos cortes entre canción y canción el Indio dijo "me dicen que es mejor seguir". Creo que abrió el paraguas para que el público sepa que no era su decisión exclusiva. De alguna forma le dijo a la multitud que seguía para que no se genere un problema mayor, pero que hubiese preferido no seguir tocando. Tal vez fue una medida acertada, pero sería interesante saber quién fue el que "le dijo". ¿Participó algún agente estatal de esa decisión que de alguna manera afectaba a toda la ciudad? ¿Quién era/n esa/s persona/s?.
  • La hipocresía ciudadana: es tópico común escuchar (antes del recital y más aún después) que el nivel de alcohol era escandaloso, no obstante quienes lo dicen y vivían en las inmediaciones del predio hicieron su agosto: 9 de cada 10 viviendas aledañas vendían bebidas alcohólicas. Las cifras son espeluznantes en hectolitros. ¿Por qué alguien que cree que es negativo que se consuma alcohol en estos espectáculos y lo critica, cuando tiene la posibilidad de hacerse unos manguitos vendiendo lo que critica lo hace?. Es alto el nivel de hipocresía. O tal vez es el tan repetido dicho argentino: si no lo hacés vos, lo hace otro. El consumo de alcohol en el espectáculo nos habla de la sociedad en que vivimos, el hecho de que vecinos "bienpensantes" aprovechen y vendan, también.
  • La organización exterior al evento fue desastrosa: ya dije que el ingreso/egreso fue caótico, y que tal vez debió estar en sentido inverso el escenario y la salida, pero agrego había nula presencia de agentes de salud en las inmediaciones, poca policía y alguna excesivamente armada. No se necesitaban armas para controlar ese evento, sino agentes en cantidad y si fuera sin portación de armas (al menos a la vista) mejor.
  • El cantito no ricotero que más adherentes sumó fue "Mauricio Macri la puta que te pario": lo cantaban diversos grupos en diversos lugares del evento, algunos asistentes se sumaban al canto, otros no. Pero es políticamente significativo que suceda con un Presidente asumido hace poco más de un año. A Macri y el PRO no le gustan las concentraciones de gente, hay que estar atento que no se utilice el desastre del sábado 11 para generar alguna restricción a los eventos en el espacio público o privado. Más teniendo en cuenta que el cantito que algunos ricoteros entonaban se volverá más frecuente, si las políticas económicas siguen el rumbo elegido por el Gobierno.
  • Con globitos y marketing no alcanza, después de ganar la elección tenés que gobernar: el Intendente Galli se quiso subir al carro, y le salió mal. Galli hizo su jugada, en los días previos tuiteó como si organizara el evento, mostró a los medios a su gabinete reunido para organizar la parte exterior al recital, pero le faltó capacidad organizativa. Así como Aníbal Ibarra pagó políticamente sus errores en Cromañon, es posible que Galli deba pagar los suyos.  Los inventos políticos marketineros pueden ser útiles para ganar elecciones, pero cuando de gobernar se trata hay que tomar decisiones con frialdad y responsabilidad, porque las decisiones equivocadas tienen costos en vida, salud y bienes de los ciudadanos. A Galli le da el cuero para salir en fotos con artistas o deportistas pero no está a la altura de las circunstancias, lástima porque otras personas sufrieron por sus errores.
  • ¿Qué diferencia a Galli, que manda a los morochos en la caja de un camión, de Trump que construye un cerco para alejar a los mexicanos?: fue increíble ver que el domingo al mediodia un grupo de asistentes al recital que quedaron varados eran subidos a las cajas de camiones volcadores del Municipio y llevados a Azul. Lindante con el racismo, pero también con la descortesía: le dejó el problema al Intendente de la ciudad vecina. Eso me recordó a la dictadura militar que en Tucumán llevaba los pobres a la frontera con Santiago del Estero. Hay que decir que quienes quedaron varados eran los que viajaban en micro, es decir, los más pobres, ya que no se movieron en auto. A esos, el Intendente Galli los mandó en la caja de un camión volcador. ¿Qué le impedía contratar seis o siete micros urbanos para hacer el traslado?.  Leí un tuit del que no especifico autor porque no pude confirmar la autoría, pero igualmente lo que importa es el contenido, decía con un video de un camión lleno de gente en la caja: "Esto es ideología: 'a los negros los mandamos en camión'". Galli no sólo mostró su inoperancia, también lo traicionó su ideología.
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