Macri se aferra a la grieta para zafar en las elecciones

Después de un marzo complicado, con la oposición ganando las calles, Macri y el gobierno respiraron aliviados por una marcha, no impactante, pero al menos no demasiado escuálida.

La marcha sirvió de excusa para profundizar el único camino económico que el gobierno contempla. De hecho el mismo Presidente dijo a la agencia Bloomberg que "no hay plan B".

La marcha de gente "bien", de clases medias hacia arriba, mayoritariamente de adultos mayores (de 50 años hacia arriba), sin clases populares ni jóvenes, lo alivió pero también definió cuál es su público.

Macri y su equipo detectaron que su apoyo está en esos sectores (minoritarios) que marcharon. Así como no hay alternativa económica, no hay alternativa política electoral. Necesitan del gorilismo. Jorge Asís con su fina ironía describió a los marchantes del 1 de abril: "había más gorilas que en Kenia".

Durán Barba sabe que el apoyo electoral está en esos sectores y que solamente podrán salir airosos de las elecciones de término medio si logran concitar la adhesión de los que resisten a los K.

Necesitan de la grieta. Llegaron con el discurso de acabar con ella, pero... no podrán ganar las elecciones si se cierra. Así que ahora toman pico y pala y se decidieron a ampliarla, haciéndola más ancha y más profunda.

Saben que sin grieta... no podrán tener un desempeño respetable en las Paso de agosto o las legislativas de octubre.

En ese sentido es interesante un planteo de Axel Kicillof (nota aquí) previo a la marcha del 1º de abril, en el sentido de que al macrismo le resulta conveniente la candidatura de Cristina, con lo cual si CFK fuera candidata resultaría funcional a la estrategia macrista. No digo que Cristina no deba ser candidata (y lo que diga yo no importa, sólo ella lo definirá casi personalmente) sino que la postura de Kicillof debe ser analizada.
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